La proliferación de growshops impulsa la aceptación social del cannabis

La proliferación de growshops impulsa la aceptación social del cannabis

El cannabis ya no es una sustancia catalogada como estupefaciente, la ONU lo ha eliminado de su listado de sustancias estupefacientes, lo que da a pie a su posible legalización, como ya ocurre en algunos países.

La decisión viene motivada por hasta seis recomendaciones que la Organización Mundial de la Salud (OMS) había hecho en 2019 y que tienen como consecuencia que la planta cannabis sativa presenta propiedades terapéuticas demostrables. Para llegar a este punto, el Comité de Expertos en Farmacodependencia, un órgano científico asesor independiente de la OMS ha trabajado varios años revisando estudios y bibliografía.

La decisión llega en un momento en el que el cannabis goza de mucha aceptación social, pues son varios países y estados en el mundo los que han legalizado el uso terapéutico de esta sustancia e incluso el uso lúdico. Más de 50 países han puesto en marcha programas de cannabis medicinal. Además, Estados Unidos en algunos de sus estados, Canadá y Uruguay ya han legalizado el uso recreativo.

Los growshops, negocios al alza en España

En España se calcula que existen aproximadamente 300.000 personas que consumen cannabis con fines medicinales o terapéuticos, según indica el Observatorio Español de Cannabis Medicinal.

Además, el propio Gobierno está ya permitiendo el cultivo legal de marihuana, aunque destinada a la exportación. La realidad legislativa en España con respecto al cannabis se mueve en un campo bastante gris, porque es cierto que no es legal comprar semillas de marihuana, pero tampoco es ilegal en determinadas circunstancias.

El autocultivo en privado, si se cumplen determinadas condiciones, está despenalizado, pero no legalizado. Eso es lo que está permitiendo que en los últimos años estén proliferando growshops, es decir, tiendas de cultivo especializadas en el asesoramiento y la venta de productos relacionados con el cannabis.

Ha sido el PNV recientemente el que ha tratado de abordar este tema en el Congreso de los Diputados, cuando lanzó la pregunta al Ejecutivo de si tenía pensado mover ficha. El Gobierno respondió que todavía es pronto, pues aunque existe el convencimiento de que se puede legalizar la marihuana en España, es necesario realizar más ensayos clínicos para determinar el efecto del cannabis en pacientes con determinadas patologías, pues no se puede dar un paso tan importante a la ligera.

En este escenario de matices grises es donde se mueven los growshops, comercios en los que los consumidores pueden encontrar semillas baratas y todo tipo de productos relacionados con el cannabis, así como asesoramiento para el cultivo privado.

Un fenómeno al alza desde hace décadas

A pesar de que la legalización o regulación del cannabis es algo propio de los últimos años, basta recordar que Canadá tomó esa decisión en 2018, los growshops llevan más de una década formando parte del escenario habitual de muchas ciudades. El crecimiento que ha experimentado también el comercio electrónico y las tiendas online ha permitido ganar en protagonismo a estos negocios, pues muchos clientes ven más privacidad mediante este tipo de transacciones.

No obstante, es evidente que los growshops están más presentes en aquellos países en los que ya es legal el uso del cannabis. En España, portales como Elcogollo.es han incrementado la fama de estos negocios, pues se trata de espacios de encuentro entre aficionados a esta planta donde pueden encontrar asesoramiento profesional.

En este proceso de popularidad creciente de los growshops juega un papel importante otro aspecto muy relacionado, la cosmética cannabica. Todo suma para la legalización de esta planta o, al menos la introducción de normativas las laxas.

En el campo de la cosmética, el cannabis se utiliza como superingrediente, es decir, un componente con múltiples propiedades sanadoras y reparadoras. Importantes marcas del sector están desarrollando tratamientos faciales a base de cannabis mediante aceites y cremas elaboradas con esta planta. En este caso, los cosméticos incorporan las semillas de cannabis sin THC, que es el componente psicotrópico.

Legalización, una cuestión de tiempo

El Gobierno de España es firme en la idea de que no existe aún nivel de evidencia científica y médica que valide la utilización del cannabis como agente terapéutico, pero es solo una cuestión de tiempo, pues otros países ya han avanzado en este camino.

Por otra parte, la aceptación social del consumo de esta planta es cada vez más alta entre la población, pues en una encuesta del CIS en 2018, el 47% de los encuestados se mostraron partidarios de la legalización total. Ese porcentaje se incrementa hasta el 84% cuando se les preguntaba por el cannabis medicinal.

El Observatorio Europeo del Consumo y Cultivo de Cannabis recuerda que los growshops y los bancos de semilla de marihuana son legales, lo que refuerza la decisión de la ONU de eliminar esta planta de la lista de estupefacientes. El futuro, más tarde o más temprano, pasa por una legalización total o parcial de esta sustancia, pues es una cuestión ampliamente aceptada por la sociedad.

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